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La Justicia avala nuevas pruebas digitales para acreditar fraudes en el teletrabajo

La Justicia empieza a aceptar pruebas digitales presentadas por las compañías, una prueba no prevista por las leyes procesales. Los acuerdos individuales de teletrabajo se miran con lupa, y el temor al absentismo obliga a las empresas a ponerse al día en dispositivos como Mouse Jiggler y plataformas de seguimiento como Hubstaff, Time Doctor, Clockify o WorkMeter. El tribunal respaldará un despido «cuando se acredite, correctamente, la simulación de actividad, el abuso de redes sociales o el bajo rendimiento», señalan los expertos. Sin embargo, si la prueba se consiguió de forma opaca o desproporcionada, «el despido puede calificarse como improcedente o incluso nulo por vulneración de derechos fundamentales, con su consiguiente indemnización por daños morales».