La justicia abre un nuevo frente para las empresas, que tendrán que lidiar a partir de ahora con la posibilidad de dar permisos a los trabajadores para cuidar de sus mascotas. La Sección de lo Social del Tribunal de Instancia de Barcelona declaró improcedente el despido de una empleada por ausentarse en varias ocasiones de manera injustificada de la compañía por llevar al veterinario a su mascota, que tenía un problema de salud grave. La sentencia, del pasado 28 de enero, marca un precedente porque aplica por primera vez la Ley de Protección Animal de marzo de 2023 para justificar estas ausencias. Como se trata de una sentencia de un tribunal menor no genera jurisprudencia, por lo que las empresas aún pueden seguir denegando estos permisos y si los trabajadores demandan ya se irá viendo qué determinan los tribunales o si finalmente cambia la ley.