Editar el contenido

El Responsable de IA: por qué su empresa necesita un abogado al frente de la inteligencia artificial

Un nuevo rol para una nueva era regulatoria 

La inteligencia artificial ha dejado de ser una promesa futurista para convertirse en una herramienta presente en la operativa diaria de las empresas. Con esta adopción masiva surge una necesidad ineludible: alguien dentro de la organización debe asumir la responsabilidad de garantizar que el uso de la IA sea conforme a la normativa, ético y alineado con los objetivos de negocio.  

Ese alguien es el Responsable de IA, conocido internacionalmente como Chief AI Officer o AI Compliance Officer. Se trata de una figura de alto nivel dentro de la estructura corporativa, encargada de coordinar la gobernanza de los sistemas de inteligencia artificial, supervisar el cumplimiento normativo, gestionar los riesgos asociados y actuar como interlocutor ante las autoridades reguladoras. Su posición natural se sitúa en el ámbito de la dirección general, con línea directa al consejo de administración, integrando funciones que conectan el área jurídica, la tecnología, la protección de datos y el gobierno corporativo.  

En el sector público español, esta figura ya tiene reconocimiento expreso: el Proyecto de Ley Orgánica para el Buen Uso y la Gobernanza de la Inteligencia Artificial exige a las entidades del sector público estatal la designación de un delegado de inteligencia artificial, encargado de coordinar la correcta aplicación del marco regulatorio y el buen uso de esta tecnología. El sector privado no puede quedarse atrás. 

Por qué es necesario ahora: el tsunami regulatorio ya está aquí

El panorama normativo ha cambiado drásticamente. El Reglamento (UE) 2024/1689 (AI Act) entró en vigor el 1 de agosto de 2024 y establece un marco jurídico armonizado para toda la Unión Europea, clasificando los sistemas de IA por niveles de riesgo e imponiendo obligaciones estrictas a proveedores y responsables del despliegue. Cualquier empresa que utilice IA bajo su autoridad es considerada «responsable del despliegue» y está sujeta a estas obligaciones, aunque no desarrolle modelos propios.  

En España, el Proyecto de Ley Orgánica para el Buen Uso y la Gobernanza de la IA, publicado en junio de 2026, desarrolla el marco europeo estableciendo el régimen sancionador nacional, designando autoridades de vigilancia del mercado y regulando espacios controlados de pruebas. 

Las consecuencias del incumplimiento son severas. Las infracciones más graves (como el despliegue de prácticas de IA prohibidas) pueden acarrear multas de hasta 35 millones de euros o el 7% del volumen de negocios mundial. Las infracciones graves alcanzan los 15 millones de euros o el 3% de la facturación global. A esto se suman medidas accesorias como la retirada o desconexión del sistema de IA, y la publicación obligatoria de las sanciones por parte de la AESIA.  

Pero el riesgo no es solo económico. La falta de una gobernanza adecuada de la IA expone a la empresa a daños reputacionales, pérdida de confianza de clientes e inversores, y conflictos con la normativa de protección de datos, ciberseguridad y propiedad intelectual. Una misma conducta con IA puede vulnerar simultáneamente el AI Act, el RGPD, la normativa laboral, la regulación financiera o la legislación de consumo. 

El abogado como Responsable de IA: la pieza que falta en el puzle 

Existe una tentación natural en las empresas de asignar la responsabilidad de la IA a un perfil puramente técnico: un ingeniero, un data scientist o un responsable de sistemas. Sin embargo, la naturaleza del AI Act y del ecosistema regulatorio que lo rodea convierte al abogado especializado en el profesional más idóneo para liderar esta función. 

El Reglamento exige que las autoridades de supervisión cuenten con personal con conocimientos en tecnologías de IA, datos, protección de datos, ciberseguridad, derechos fundamentales y seguridad de producto. Esta misma lógica multidisciplinar se aplica internamente a las empresas. Un perfil puramente técnico puede dominar los algoritmos, pero difícilmente podrá evaluar las consecuencias jurídicas de la aplicación parcial de normas armonizadas, gestionar una evaluación de impacto en derechos fundamentales, o negociar con las autoridades de vigilancia del mercado en un procedimiento sancionador.  

El abogado especializado aporta una visión transversal que ningún otro perfil puede ofrecer: 

Cumplimiento normativo integral. Capacidad para interpretar y aplicar simultáneamente el AI Act, el RGPD, la normativa de ciberseguridad y la legislación sectorial aplicable.  

Cómo puede ayudar Rebés-Ferrer 

En Rebés-Ferrer entendemos que la inteligencia artificial no es solo un desafío tecnológico: es un desafío jurídico, estratégico y de gobernanza. Por eso, hemos desarrollado una práctica específica que se sitúa en la intersección entre derecho y tecnología, ofreciendo a nuestros clientes un acompañamiento integral. 

Nuestras áreas de especialización convergen precisamente en los pilares que el AI Act y la normativa española exigen para una gobernanza efectiva de la IA. Esta combinación nos posiciona de forma única para: 

  • Actuar como Responsable de IA externalizado para empresas que necesitan esta función sin incorporar un perfil interno a tiempo completo. 
  • Diseñar e implementar sistemas de gobernanza de IA, incluyendo políticas internas, protocolos de gestión de riesgos, evaluaciones de conformidad y planes de vigilancia poscomercialización. 
  • Asesorar a consejos de administración y comités de dirección sobre las implicaciones legales y estratégicas de la adopción de IA. 
  • Preparar a la empresa para inspecciones y procedimientos sancionadores ante las autoridades de vigilancia del mercado, incluida la AESIA. 
  • Gestionar la intersección normativa entre IA, protección de datos, propiedad intelectual y ciberseguridad, evitando los riesgos de una gestión compartimentada. 

El marco regulatorio de la IA no espera. Las obligaciones ya están en vigor y las autoridades de supervisión están desplegando sus capacidades. Las empresas que cuenten con un Responsable de IA preparado y con visión jurídica no solo evitarán sanciones: ganarán una ventaja competitiva, reforzarán la confianza de sus stakeholders y estarán mejor posicionadas para innovar de forma responsable. 

Contacte con Rebés-Ferrer para una consulta inicial y descubra cómo podemos ayudarle a convertir el cumplimiento normativo en IA en una ventaja estratégica para su negocio.